Age of Crusaders, parte 1

Para esas historias de guerra, guerreros, medievales, aventura epica y demas.

Age of Crusaders, parte 1

Notapor KatanaMan el 22 Jun 2010 19:46

Historia del Age of Crusaders


PARTE I: De Héroes y Leyendas


CAPÍTULO 1: PROSPERO Y EL NACIMIENTO DE HERTHAS

Cuentan alrededor de fogatas, grandes historias ya muy viejas de grandes Héroes que en su momento guiaron con determinación el destino de las masas.
Los ancianos hablan de la formación de un reino, mejor dicho, de una Utopía creada por los hombres en su momento, guiados por Prospero, el Pacificador, los Hombres llegaron a las riberas del Río Antres y allí fundaron un pueblo.
El pueblo prosperó rápidamente y pronto emergieron como una gran ciudad, Herthas que en un destino próximo se convertiría en la Capital de uno de los reinos mas influyentes de la Historia.
Guiados por Prospero, los habitantes de Herthas vivieron una época de felicidad sin igual, sin guerras ni preocupaciones a la vista, pero todo cambió cuando Prospero murió...
Prospero llevaba viviendo más que cualquier hombre normal, hombre sabio y práctico, venido de quien sabe donde para guiar a una tribu que huía perseguida de sus enemigos y condenada a la extinción.
Prospero murió a los 120 años, y sus últimas palabras fueron:
- Guíe quien guíe a este pueblo, el desastre estará garantizado si no aprenden de los errores del pasado...
Esa noche, el cuerpo de Prospero fue quemado y sus cenizas esparcidas por los muros de Herthas, como fuese su voluntad.
Prospero fue sucedido por un miembro de la tribu y un devoto seguidor de Prospero, sin embargo las cosas no le fueron fáciles.
Para empezar, los ciudadanos de Herthas no lo veían de la misma manera que a Prospero y le hacían la vida imposible, eso, sumado a plagas y otros desastres naturales que diezmaron a la ciudad y su población, lograron la dimisión de su segundo líder.
Las catástrofes se sucedieron pese a los distintos líderes, uno más repudiado que otro, desoyendo las palabras de Prospero, los habitantes de Herthas pronto vieron que su destino estaba sellado hacía mucho tiempo al desoír esas advertencias.
Un Ejército de Hombres provenientes del Este pronto llegaron a las riberas del Río Antres, guiados por la leyenda de Prospero, querían conocer al hombre que había creado una Utopía. Lo que se encontraron fue completamente lo contrario:
Una ciudad derruida por desastre naturales y corrompida hasta el extremo por sus habitantes, gente en la miseria y abuso total del poder. Los Hombres del Este pusieron bajo asedio a la ciudad y pronto entraron en ella y pusieron fin a esa sociedad corrupta y desalmada. Pronto se hicieron con el poder, reconstruyendo las obras creadas en la época de Prospero, quinientos años antes, y construyeron una puerta de ingreso con las últimas palabras de Prospero: “Los Hombres están condenados al Fracaso sino aprenden de sus errores”...
Reconstruida Herthas, la ciudad pronto creció aún más y se convirtió en la capital de un nuevo Reino, Edén.




CAPÍTULO 2: EL IMPERIO CARMESÍ Y EL SUEÑO DEL OESTE

Mientras Prospero regía con justicia en Herthas, en el Este, surgía una figura emblemática: Lio Tet Suht, un joven monje con grandes aspiraciones.
Lio sentía la opresión con la que su Rey hacía vivir a todos sus súbditos. Así que decidió iniciar una sublevación en masa contra el Rey. No obtuvo mucho éxito y Lio fue condenado a prisión de por vida a pesar de ser un hombre santo.
Sin embargo, a pesar del fracaso, sirvió para que el pueblo comenzase a darse cuenta de que eran esclavos mas que súbditos de un Rey y eso desencadenó en otra rebelión encabezada por Lio desde la prisión y el hermano Gyo, un capitán del Ejército. Tuvo éxito y el Rey fue ejecutado sin la menor queja y Lio asumió como nuevo regente.
Los rumores de una civilización utópica hacía el Oeste dirigida por un hombre llamado Prospero, llamó la atención de Lio, quien personalmente se dirigió hacia Herthas para comprobar esos dichos.
Esta era la oportunidad que esperaba Gyo.
Gyo tomó el poder en el Este y cuando Lio volvió se aseguró de ejecutarlo sin que se dieran cuenta sus seguidores y empezó así otro gobierno despótico, justo lo que Gyo había ayudado a derrocar, sin embargo, como si las palabras de Prospero también hubieran llegado hasta aquí, el pueblo del Este no hizo caso omiso y derrocó a Gyo y acabó con su gobierno despótico y el hijo de Lio, Log, tomó el gobierno y gobernó con justicia.
Con el paso del tiempo, el reino del Este empezó a expandirse por todos los puntos cardinales, salvo el Oeste, ya que Log sentía un respeto admirable por Prospero y Herthas. Pronto, el Este se convirtió en una potencia militar y pasó a ser el Imperio Carmesí, rebautizando la capital bajo el nombre de Lio, en honor al monje que les diera una razón por la cual luchar.
Los siglos pasaron y pronto el Imperio Carmesí se afirmaba por todos los puntos del continente, y pronto se acercaron a Herthas, y la historia ya es conocida.
Sin embargo aquí comienza una nueva historia:
Estando Herthas bastante lejos de Lio, era imposible la comunicación empezó a haber un alejamiento de las costumbres de la Capital en todo aspecto.
La forma de los edificios, las vestimentas, todo era muy distinto y eso llamó mucho la atención de aquellos hombres que hicieron de Herthas su nuevo hogar. Tras varios años de vivir allí, aquellos que habían llegado a una ciudad en ruinas, la habían convertido en una nueva Utopía, pronto quisieron también su independencia.
Se separaron del Imperio y pacíficamente pidieron poder formar su propia nación libre, el Emperador, consciente de las palabras de Prospero, permitió que formaran un estado tributario al gran Imperio Carmesí, que preparaba una invasión al norte y necesitaba los recursos.
Pronto, el comandante del ejército que había llegado a Herthas fue coronado Rey de Edén, bajo el nombre de Prospero II y así empezaba la historia de otro reino que intentaría igualar el esplendor de Herthas en la época del primer Prospero... una época dorada, que por mucho tiempo permaneció así, pero, y esto lo sé por experiencia, la historia de los Hombres no tiene largos momentos de paz.
Prospero II gobernó por treinta años hasta su muerte en cama, y fue sucedido por su hijo, que, como dictaba la nueva ley, fue coronado como Prospero III.
Este, mucho más ambicioso que su padre, formó un Ejército poderoso y lanzó una serie de expediciones hacía los territorios del Oeste, totalmente inexplorado, expandió sus fronteras y también apoyo en varias guerras al Imperio Carmesí. Edén era el Paraíso, pero como existe todo Paraíso, hay también un Infierno. Y Edén estaba encaminándose a ellos.
Pues desde el Oeste, de las lejanas fronteras de Edén, una sombra acechaba más allá de las altas montañas.




CAPÍTULO 3: AMENAZAS DEL OESTE Y CAÍDA DEL IMPERIO CARMESÍ

La Historia de los Hombres como ya saben, esta llena de glorias y miserias, de felicidad y de tristeza, de paz y guerras. Nunca viven lo suficiente como para poder gozar verdaderamente de los tiempos de paz.
Habíamos dicho que Prospero III había hecho conquistas hacía el Oeste desconocido del continente, y hecho una alianza con el Imperio Carmesí. En el Imperio Carmesí, las cosas iban cada vez peor, sumado al hecho de una catastrófica derrota contra los bárbaros del norte, la muerte no solo del Emperador sino que también la de su hijo, por lo que el Imperio había perdido a los miembros más importantes de la familia real.
Entonces un grupo de generales decidieron que era hora de tomar el Imperio ya que decían que habían sido ellos quienes lo habían engrandecido. Decir que fue una guerra civil sería muy amistoso, ya que no hubo resistencia para con los generales, pero igual hubo derramamiento de sangre. Miles de inocentes murieron, ya que para darse una imagen necesitaban crear un enemigo.
Y lo lograron...
Exiliados del Imperio llegaron a la corte del Rey Prospero III y le contaron lo sucedido, y le pidieron que respondan al llamado del antiguo hogar e intervinieran. Prospero III aceptó con gusto y partió en el mes de Mayo hacía el Este.
El Ejército Imperial, el Ejército Invencible del Este, resistió con fiereza el avance de los invasores del Oeste. Pero, estos, superiores tanto en estrategia como en calidad de equipo, vencieron rápidamente a los imperiales en la frontera. Luego no fue tan fácil, la guerra duró 7 años de cruentas batallas y enormes bajas, pero finalmente las tropas llegaron a Lio, la gran capital del Imperio Carmesí en el lejano Este.
Prospero III había perecido dos años antes a causa de una herida, sucedido por su hijo, el Rey Prospero IV, los ejércitos arrasaron con Lio y pusieron fin al Imperio Carmesí, que pasaba a ser otra provincia del reino de Edén, cada vez más fuerte.
Pero no todo eran rosas para Prospero IV, pues desde el Oeste, llegaban noticias de saqueos cada vez más cerca de Herthas, provocados por hordas de jinetes bárbaros.
Prospero IV movilizó su Ejército junto con tropas del antiguo Imperio Carmesí para presentar batalla ante los bárbaros antes de que fuese tarde.
En la llanura de Pegrorl, Prospero IV presentó un formidable ejército en el campo. Decenas de miles soldados listos para pelear, aunque exhaustos por la vuelta. Frente a ellos se hallaba un guerrero cuya fama era ya legendaria, Androw. Androw era un guerrero formidable y temible que dirigía al frente de su ejército los saqueos y las batallas.
Prospero IV trató de dialogar, pero Androw le dijo que con cobardes no hablaba, el los mataba en ese momento.
La Batalla comenzó. Y de batalla, pasó a ser una catástrofe.
Durante todo el día pelearon, dejando el campo inundado de sangre y regado de miles y miles de cadáveres que con el tiempo se iban pudriendo. Pero sin un ganador claro. Hasta que...
Androw encaró a Prospero IV y lo retó personalmente al duelo. Androw dominaba claramente el duelo, pero Prospero IV no jugó según las reglas y mandó a un arquero a atacarlo por la espalda. El arquero acertó, pero no mató a Androw.
Lo último que se sabe, es que Androw y sus hordas lograron escapar del campo. Prospero IV volvió a Herthas victorioso, sin embargo, una duda cruzaba la mente del Rey, que hubiera pasado si Androw y él hubieran peleado limpiamente.
Eso, es otra historia.




CAPITULO 4: DARGOR, EL USURPADOR Y EL PRINCIPIO DEL TODO

Prospero IV tuvo un hijo que según los augurios traería la perdición a un gran reino. Para el momento, Edén luchaba en forma incansable contra Androw y los bárbaros, Androw de unos treinta años le reclamaba a Prospero IV el haber sido un cobarde. Pero este hacía oídos sordos.
Dargor, el hijo de Prospero IV siendo un adolescente había peleado contra el antiguo Imperio y demostrado ser un gran guerrero. No veía el momento de ser el Rey de Edén, sin embargo, nadie ponía en duda la autoridad del Rey, quien había ganado guerras y salvado a su pueblo del fin a manos de Androw.
Dargor aunque no era tan astuto en la guerra, si lo era para ganarse aliados en otros lugares en donde la autoridad de Prospero IV no era aceptada.
Así Dargor fue ganándose adeptos que decían que había que atacar al reino bárbaro por su osadía al atacar las fronteras, cosa que el Rey no quería porque decía que no debían ser tomados a la ligera. Pronto, hubo una fuerte disputa entre quienes apoyaban al Rey y quienes al Príncipe.
Esto inclusive llegó a oídos de Androw que de pronto cesó todos sus ataques. Como si todo hubiese estado planeado, y listo para una nueva guerra civil, una que duraría bastante.
La guerra duró dos años, en los que Prospero IV parecía vencedor, sin embargo, al tercer año de guerra, las cosas cambiaron radicalmente.
Prospero IV cayó victima de una peste y murió a los pocos días. Sin su líder, los soldados y gente seguidora del antiguo rey huyeron en masa hacia el Oeste, a buscar la protección de Androw y sus hordas, Dargor se coronó como Rey de Edén, pero no cambió su nombre.
Esa sería su perdición.
Sus consejeros le dijeron que no era sabio desoír esa advertencia, pero Dargor se limitó a rearmarse para invadir las tierras de Androw y acabar con el último gran enemigo de Edén y de lo que el consideraba, la civilización.
En octubre del año 765 de la fundación de Herthas, Dargor y doscientos mil hombres cruzaron la frontera que limitaba Edén con las tierras de Androw. Confiado de las dimensiones de sus ejércitos, creía que podría aplastar fácilmente a las hordas de jinetes.
Lo que Dargor no esperaba encontrar, era un Reino tan organizado ni avanzado como este, con una cultura muy avanzada y un ejército tan bien preparado, tan distinto de las hordas que siempre se veían.
Y por ellos, Dargor sufrió mucho pero consiguió muchas victorias hasta que finalmente, logró que Androw se presentase a dar batalla.
Al frente de miles y miles de soldados de Edén y de su reino, Arkan, Androw le dijo a Dargor algo que habría de ser decisivo:
-Dargor, tu pueblo siempre se pregunto de donde vino Prospero, aquí está la respuesta, vuestro Rey Prospero nació aquí, en Arkan y es mi ancestro, su sangre, llena de virtudes corre por mis venas, yo soy el elegido para gobernar a los Hombres. ¡Ríndete ya!
Dargor le respondió que eso no le interesaba y que acabaría con él y luego con el resto de su civilización, y Edén sería el único reino de los Hombres.
Y así lo hicieron, ambos ejércitos empezaron a batirse a duelo. Aunque esta vez no hubo tanta equivalencia como con Prospero IV, los ejércitos mejor preparados de Androw superaban a los de Dargor que desesperadamente buscaba a Androw para matarlo, lo cierto es, que Androw era uno de los mejores guerreros existentes y se enfrentó cara a cara con Dargor.
Androw le atravesó la garganta a Dargor terminando así con el usurpador y con esa batalla, pero la historia aún no acaba.
Aún faltaba que el círculo se completara.




CAPITULO 5: ANDROW, REY DE LOS HOMBRES Y ODYSSEUS, EL SABIO

Decía, Androw venció a Dargor y a los ejércitos de Edén, tenía todo hecho. Pero aún faltaba lo más importante. Lo que Prospero I había predicho, que únicamente su sangre podría unir a los hombres bajo una sola bandera.
Y Androw era el elegido para esta misión. Androw era el Rey de Arkan, una nación muy adelantada militarmente, culturalmente y socialmente. El hogar de Prospero y la verdadera Utopía que existía.
Androw con sus tropas acabó con todos los focos de resistencia en Edén, tanto en el Este como el Oeste del reino. Y luego marchó sobre Herthas, donde al ver la inscripción de su antepasado se emocionó y comprendió que el círculo estaba casi terminado.
Androw fuere coronado en el año nuevo del 780 de la fundación de Herthas, como el Alto Rey de los Hombres.
Según se dice, se vivió una época de paz sin igual en todo el reino, desde hacía casi 600 años no se vivía, desde la muerte de Prospero I.
Androw no cambió su nombre, pero las desgracias no se sucedieron ya que el era de la misma sangre de Prospero...
Finalmente Androw vivió hasta los 120 años como el primer Prospero y fue sucedido por su hija, Aelya, que fue una regente noble y que gobernó en paz, siguiendo el consejo de Prospero, pues entendió que para vivir en paz hay que luchar mucho.

Esas son las Leyendas de Edén, el Reino de Utopía, de su formación, de su linaje. Son las historias que alrededor de una fogata se cuenta siempre que hay fiesta. Pero yo, Odysseus, el Sabio les diré que la historia verdadera es también sangrienta, pero carece de grandes héroes.
Aunque no de emociones.
Yo, Odysseus el Sabio les contaré mi historia antes.
Vengo desde un lejano reino insular, Ítharia, castigado por los Dioses a vagar eternamente sin un hogar, llegué a este continente sin saber que esperar, y decidí que tras muchos años, este lugar está condenado a luchar eternamente contra si mismo.
Como todos los hombres.
Pronto llegará el momento de irme de este mundo, pero no sin antes contaros la verdadera historia que asola a este continente, la de sus hombres, mujeres. Héroes y villanos, Reyes y plebeyos, he aquí lo nunca antes visto, después de la leyenda:
La Verdadera Historia de Edén, por Odysseus el Sabio.
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